ESTRUCTURA DE UNA SESIÓN TIPO

¿Todas las partes son igual de importantes?

En toda práctica deportiva, la sesión debe seguir fiel a una estructura dictada por la lógica y por los principios del entrenamiento. Una clase de Equitación o un entrenamiento no es diferente. Ni tampoco lo es una sesión de ejercicio paralelo sin caballo, que trabajará un aspecto que necesitamos mejorar. Como por ejemplo trabajo de carrera para un Jinete/Amazona que concursa en Raid, para mejorar su rendimiento cardiovascular y respiratorio.

Una sesión de cualquier deporte se divide en varias partes sucesivas en las que se avanza de una a otra de manera progresiva.
Reseñar una cosa. Todas las partes son importantes. Repito. ¡Todas!
El calentamiento y los estiramientos son tan importantes como la parte principal. Aunque tengamos prisa.


Calentamiento

Es la preparación, la puesta en marcha que predispone nuestro cuerpo para una práctica deportiva posterior más intensa o más complicada.
Pensando en Equitación podremos realizar calentamientos tanto pie a tierra como encima del caballo o sin caballo.

El objetivo del calentamiento es activar nuestro aparato cardiovascular y respiratorio (corazón, árbol sanguíneo y pulmones) para conseguir una progresiva adaptación al ejercicio. Esto conlleva una elevación de la temperatura corporal e intramuscular que mejora la eficiencia del músculo y previene de lesiones.

Lógicamente el tipo de calentamiento que realicemos dependerá de factores como época del año, trabajo a realizar, duración de la sesión, condición física del Jinete/Amazona, edad... Aspectos en los que iré profundizando.


Parte principal

Es el trabajo principal, el corazón de la sesión, donde trabajamos el objetivo que queremos conseguir.

En la clase de Equitación, esta parte, generalmente la realizaremos en el caballo, a no ser que estemos realizando alguna actividad física que complemente al trabajo sobre el caballo.

El calentamiento que realicemos estará enfocado a esta parte. En función del trabajo en la parte principal, haremos un calentamiento u otro.
En esta parte de la sesión seremos muy metódicos en cumplir todos los principios del entrenamiento deportivo.

Vuelta a la calma

Cuando sometemos nuestro cuerpo a un esfuerzo de cierta intensidad, no es recomendable pasar del ejercicio al reposo de golpe. Esta transición ejercicio-reposo, debe realizarse de forma progresiva, disminuyendo poco a poco la intensidad hasta parar.

Los cambios bruscos no son recomendables para nuestro cuerpo porque no dejamos tiempo para que se produzca la adaptación y al igual que realizamos un calentamiento al principio de la sesión, también debemos realizar una vuelta a la calma al final.

En la clase de Equitación la vuelta a la calma será encima del caballo, aprovechando la vuelta a la calma de nuestro caballo. Es una fase en la que podemos aprovechar para realizar estiramientos encima del caballo, ejercicios de relajación y respiración y hacer un balance del logro del objetivo marcado para la sesión.

En esta fase nuestras constantes vuelven a la normalidad; se produce una bajada de pulsaciones y una disminución también de la frecuencia respiratoria.

El respeto de esta fase es altamente beneficioso. Da una sensación de bienestar por haber terminado el trabajo, sin sensación de sofoco o agobio. Este descanso activo del final de la clase también contribuye a la reabsorción del ácido láctico producido sobretodo en ejercicios anaeróbicos, con lo que junto con los estiramientos prevenimos las agujetas.


Estiramientos

La mayor parte de los Jinetes/Amazonas, finalizan un entrenamiento o clase de Equitación, sin estirar.

Cualquier trabajo muscular produce un acortamiento en el músculo. Un músculo se contrae (acorta) y se elonga (alarga) muchas veces durante el ejercicio. En este proceso las fibras musculares van adquiriendo una tensión que después no desaparece espontáneamente. Por este motivo debemos estirar (elongar) los músculos trabajados para disipar esa tensión.

Esta fase de la sesión la podremos realizar tanto encima del caballo, como sin caballo. Mi recomendación es que los estiramientos sin el caballo nunca se supriman. Dedicar 10 minutos diarios es suficiente.

Estirar previene de lesiones (contracturas, descompensaciones posturales...) y además incrementa la efectividad muscular para futuros entrenamientos.

Debemos tener en cuenta y en esto profundizaré más adelante, que en este deporte se tonifican músculos muy específicos que si no se estiran, o no se realiza un trabajo paralelo de los músculos antagonistas se producirán patologías imposibilitantes que impedirán nuestra práctica continuada.


Recuperación

Quiero hablar de la recuperación o el descanso, no como una fase más de la sesión sino como parte fundamental de cualquier entrenamiento o trabajo.
Los descansos son algo pensado y medido y su respeto es primordial para conseguir nuestros objetivos.

Es frecuente ver a deportistas obsesionados con entrenar que no realizan los descansos recomendados, así la consecuencia inmediata es una disminución del rendimiento, impidiendo que se produzca la supercompensación, proceso obligado para mejorar en el deporte.

Cuando hablo de recuperación me refiero a guardar escrupulosamente los descansos marcados dentro de la sesión o clase, así como entre sesiones.


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