LA SESIÓN DE TRABAJO DEL CABALLO. PRIMERA APROXIMACIÓN.

Consideraremos siempre que el caballo que vamos a trabajar es un atleta con una condición física determinada, con unos conocimientos adquiridos y unas aptitudes y cualidades a desarrollar.

En cada sesión y antes de comenzar deberemos fijarnos unos objetivos a conseguir, desarrollaremos una estructura de la sesión en función del objetivo a alcanzar.
Al finalizar la sesión de trabajo, deberemos evaluar si hemos conseguido el objetivo prefijado. Si no lo hemos conseguido, analizaremos las posibles causas (p.e. sesión demasiado larga, demasiado corta, caballo cansado, fallos del jinete, objetivos demasiado altos, etc.).

La sesión de trabajo depende de muchos factores, y lo ideal es que se englobe dentro de un plan de trabajo general donde se refleja el tipo de sesión a desarrollar, los compromisos del caballo (competiciones, excursiones, herrajes, etc.), los días de descanso del caballo, etc. Los factores que influyen en la sesión de trabajo son múltiples, los mas importantes son: la condición física del caballo, sus conocimientos en doma/salto que tenga, lo que se hizo en las sesiones anteriores, los compromisos futuros, los compromisos que ha tenido recientemente, el tiempo disponible para trabajar el caballo, el tiempo atmosférico (calor/frío), el número de sesiones al día y el jinete/amazona que vaya a montar.

Antes de ver la estructura de la sesión, debemos tener en cuenta la curva de esfuerzo del caballo.

La estructura básica de la sesión es:

.- Calentamiento: esta fase es muy importante para poner en óptimas condiciones los músculos del caballo y preparar el sistema cardiovascular para la fase principal de trabajo.

.- Fase principal : Empezando de menos a mas, realizamos los ejercicios oportunos para intentar alcanzar el objetivo de la sesión. Esta fase se puede subdividir en periodos mas pequeños donde se trabajen aspectos específicos, tanto desde el punto de vista técnico como del físico. Por ejemplo : un objetivo técnico podría ser perfeccionar los apoyos, mientras que un objetivo físico podría ser colocar unos cavalettis (barras de tranqueo elevadas) para desarrollar los posteriores o los músculos dorsales.

-. Vuelta a la calma, estiramientos y relajación: acabamos la sesión con un trabajo muy suave para terminar con las riendas largas los últimos minutos, de esta forma normalizamos las pulsaciones de nuestros caballos y evitamos la acumulación de ácido láctico en los músculos utilizándolo como combustible en el metabolismo aeróbico. Los estiramientos los haremos pie a tierra (desmontados), con la cabezada de cuadra. Vertemos esto en posteriores artículos. Recomiendo la lectura del libro de Mary Bromeley sobre masajes y estiramientos. Acabaremos con una ducha que siempre incluirán los tendones de las extremidades.

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