8 de Septiembre del 2006.

El día viernes 8 de septiembre , el rejoneador Carlos Andrade se presentó exitosamente en el cortijo denominado "El Catrín ", en San José de la Paz, Jalisco, compartiendo el día con el compositor y cantante Joan Sebastian.

El rejoneador lidió un complicado toro de la ganadería de San José de Buenavista, con 6 años de edad y alrededor de 550 kgs de peso, el cual, desde el inicio se refugio en tablas, al sentir el poderoso galope en redondo de Navegante, quién muestra cada día mas asentamiento en sus actuaciones.

Carlos le colocó el primer rejón de castigo en todo lo alto, provocando el primer arreón del toro, quien se mostró peligroso y manso desde el inicio de la lidia. Después del segundo rejón, Navegante dió una exhibición de alta escuela, haciendo el deleite del público con un elevado passage, un activo piaffe y la levada.

Acto seguido, Carlos colocó un tercer rejón de castigo, necesitando de la ayuda de su banderillero de confianza Paco Moreno, ya que el toro había tomado las tablas como su refugio, embistiendo por arreones al sentir presa segura. Así las cosas, Carlos cambió de montada por Kalafi, con quien puso la primera banderilla en todo lo alto al amparo de las tablas, único lugar por el que el toro permitía pasar. Para la segunda banderilla, luego de ejecutar el terra-terra y el paso español, Paco intentó sacar al toro agarrado al piso y recibió tremenda golpiza, ya que éste no obedecía ni al capote, resultando con hematomas en la espalda, brazo y pierna derecha, con lo que Carlos pudo colocar una segunda banderilla con mucha exposición , terminando el tercio con una más, colocada con muchas dificultades dadas las condiciones del toro.

Después de mucho batallar al intentar colocar al burel en un sitio adecuado para la suerte final, el Rejoneador Andrade se tiró a matar, colocando en lo alto el rejón de muerte, para cortar una merecida oreja, siendo ovacionado fuertemente por el público quién nunca dejo de aplaudir este enorme esfuerzo y haber sido testigos del peligro inminente que el difícil burel le representó.

Al final de la lidia, Carlos fue invitado por Federico Figueroa (hermano y apoderado de Joan Sebastian) a presenciar la actuación del gran cantante, quién lució su cuadra de magníficos caballos educados a la alta escuela, siendo invitado por éste a visitarlo en su rancho en fechas próximas.

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